
No todas las llantas se comportan igual en cualquier entorno. Si vive en zonas rurales, con lluvia constante, pendientes o terrenos complicados, necesita llantas específicas que se adapten a esos desafíos.
1. Terrenos con barro o lastre
Requieren llantas con dibujo profundo y resistente. Las All-Terrain (A/T) o Mud-Terrain (M/T) ofrecen mejor tracción y autolimpieza.
Estas llantas evitan que el barro se acumule en el dibujo y mantenga la adherencia, incluso en terrenos blandos o inestables.
2. Pendientes o caminos empinados
Necesitan llantas con mayor agarre lateral y refuerzo estructural para evitar deslizamientos.
Esto ayuda al vehículo a mantener la estabilidad en subidas o bajadas pronunciadas, donde la tracción es clave para no perder el control.
3. Zonas con lluvia constante
Llantas con ranuras amplias y diseño direccional ayudan a evacuar el agua y reducir el riesgo de hidroplaneo.
Un buen drenaje del agua bajo la llanta mantiene el contacto con el asfalto y mejora el frenado en superficies mojadas.
4. Exposición al sol o calor extremo
Prefiera llantas con resistencia a rayos UV y compuestos de alta temperatura.
Estas llantas mantienen su estructura y elasticidad, evitando grietas o deformaciones en climas muy cálidos.
La elección incorrecta puede causar desgaste prematuro, accidentes o incluso quedarse atascado. Invierta en seguridad y rendimiento.
En Llantas del Pacífico evaluamos su entorno, vehículo y carga para recomendarle la opción más segura y eficiente.